¿ES LA TASA DE DESEMPLEO UNA ESTADÍSTICA ENGAÑOSA?

Por Peter Jacobsen
Fundación para la Educación Económica
Pregunte a un Economista No. 18
Miércoles 14 de junio del 2023

NOTA DEL TRADUCTOR: Para utilizar los ligámenes de las fuentes del artículo, entre paréntesis y en rojo, si es de su interés, puede buscarlo en su buscador (Google) como peter jacobsen foundation for economic education, unemployment, June 14, 2023 y si quiere acceder a las fuentes, dele clic en los paréntesis rojos.

Esta semana en Pregunte a un Economista, tengo una de un Contador Público Autorizado ya pensionado, Nicholas G. Él pregunta, “¿por qué se presta tanta atención a la cifra de desempleo en algún grado artificial y fácilmente manipulada, en vez de un número “fuerte,” como la tasa/número del empleo entre la población en edad de trabajar?

Para responder esto, empezaremos discutiendo algunos de los términos usados al discutir el desempleo en Estados Unidos. Luego, nos moveremos hacia las limitaciones de la tasa de desempleo que aparece en los encabezados, y discutiremos los pros y contras de algunas medidas alternativas.

¿CONTAR O NO CONTAR?

Hace unas pocas semanas, escribí una pieza sobre cómo el gobierno cuantifica la inflación. En ese artículo señalé que, si bien puede sonar como idea sencilla considerar simplemente el precio de todos los bienes y servicios, ese tipo de estadística incluiría información acerca de los precios de muchos bienes que le interesan poco a la gente (piense en yates y aviones de combate). En vez de eso, la estadística de la inflación trata de enfocarse principalmente en precios relevantes.

Similarmente, puede ser tentador decir que la forma mejor y menos arbitraria de medir el desempleo sería tan sólo comparar el número total de personas en el país que tienen empleos, con los que no tienen empleos. Pero, solo este número puede ser engañoso. ¿Por qué?

Considere un país ficticio llamado FeeLand. FeeLand tiene 100 personas, 60 de las cuales tienen empleos, y 40 de ellas no tienen empleos y no están buscando uno. Ahora, imagínese que nacen 10 bebés. Antes de los bebés, 60% (60/100) de la población tenía un empleo. Ahora, sólo alrededor del 55% (60/110) tiene un empleo.

Así que parece que el empleo en el país ha empeorado, pero, obviamente, que los bebés estén desempleados no es un problema, así que nada ha cambiado en realidad. De la misma manera, si la gente termina en un hospital y no puede trabajar, realmente no tiene sentido pensar de eso como un problema de empleo.

Para tratar estos temas, los economistas dividen a esa gente entre personas de suficiente edad (15+ [en Costa Rica]) y libres para trabajar. Este grupo es llamado población en edad de trabajar. En contraste, al resto de la población se le llama jóvenes e institucionalizados, y no se discute mucho de ellos en relación con asuntos de empleo.

Esta división puede verse en el Gráfico 1: La Población en Edad de Trabajar en peter jacobsen foundation for economic education, unemployment, June 14, 2023

Así que, posiblemente, usted estará de acuerdo en que el desempleo de bebés no es un problema enorme y conforme con enfocarse sencillamente en el porcentaje de la población en edad de trabajar que está empleada.

Si esa estadística le parece importante, usted tiene suerte. La Oficina de Estadísticas del Trabajo de Estados Unidos (BLS por sus siglas en inglés) [la Dirección General de Estadística y Censos en Costa Rica] recolecta esta información y la llama tasa de empleo con respecto a la población. En términos matemáticos es:

Tasa de empleo con respecto a la población = Número de gente empleada/Población en edad de trabajar X 100

Si bien este número en verdad parece ser más útil que considerar toda la población, aún tiene problemas si nos preocupan aquellos asociados con el desempleo. ¿Por qué?

En Estados Unidos, en el 2016, 27% de las madres eran madres que se quedan en la casa. ¿Es este un problema? En verdad, no lo considero así. Sin madres que se queden en la casa, pienso que el país sería un sitio aún peor.

Este es sólo un ejemplo, pero considere otro – los estudiantes. Mucha gente encima de la edad de 15 no tiene trabajos pues se enfoca en aumentar su productividad futura por la vía de la educación. ¿Es ese un problema? Claro que no.

Regresemos a nuestro ejemplo de FeeLand. Teníamos 100 personas en la población en edad de trabajar, 60 de las cuales tiene empleo. Imagínese que, de esas 60, dos dejan sus carreras para obtener un título y tres las dejan al valorar más el tiempo que están en casa con los niños, que el dinero que actualmente ganan al trabajar. Así que, ahora, están empleados sólo 55 de la población de 100 en edad de trabajar.

La tasa de empleo con respecto a la población cayó de un 60% a un 55%. Pero, ¿es mala esa caída? En verdad que no.

La BLS lidia con este hecho dividiendo a la Población en Edad de Trabajar en dos grupos adicionales. Aquellos que tienen un empleo y aquellos que actualmente están buscando un empleo, a los que se les llama miembros de la Fuerza de Trabajo, en tanto que, quienes no están buscando empleo (por ejemplo, los estudiantes) son descritos como No en la Fuerza de Trabajo.

La nueva división puede verse en el Gráfico 2: La Fuerza de Trabajo en peter jacobsen foundation for economic education, unemployment, June 14, 2023

La BLS toma esta cifra de la Fuerza de Trabajo y la usa para calcular qué porcentaje de la Población en Edad de Trabajar ya sea tiene un empleo o está buscando un empleo. A ello se le llama Tasa de Participación en la Fuerza de Trabajo.

En términos matemáticos, es:

Tasa de Participación en la Fuerza de Trabajo = Fuerza de Trabajo/Población en Edad de Trabajar X 100


DESEMPLEO VERSUS TASA DE PARTICIPACIÓN EN LA FUERZA DE TRABAJO


Dividir la población en la Fuerza de Trabajo permite a la BLS diferenciar entre gente que no quiere empleos y gente que quiere empleos pero no los puede encontrar. Esta última categoría es cómo la BLS define la tasa de desempleo.

Para tener la tasa de desempleo, la BLS considera qué porción de la Fuerza de Trabajo está actualmente empleada. En otras palabras, qué porcentaje de la fuerza de trabajo tiene empleo en la actualidad, y qué porcentaje no tiene un empleo pero quiere uno.

La división final puede verse en el Gráfico 3: Desempleo en peter jacobsen foundation for economic education, unemployment, June 14, 2023

Así, para tener la tasa de desempleo, la BLS toma el número total de desempleados y lo divide por el número total de la fuerza de trabajo. Matemáticamente es:

Tasa de Desempleo = Desempleados /Fuerza de Trabajo X 100


Este número es bueno, pues ignora el hecho que alguna gente no está empleada por razones perfectamente buenas. Pero, no deja de tener sus limitaciones. Para entender los asuntos con la tasa de desempleo, regresemos a nuestro ejemplo de FeeLand.

Hasta el momento, Feeland tiene una población total de 110 con 10 de esas personas siendo bebés. Por tanto, la Población en Edad de Trabajar es 100. De los restantes 100, sabemos que 55 están empleados (y, por tanto, están en la fuerza de trabajo) y 5 no están en la fuerza de trabajo. Esto nos deja con 40 miembros de la población en edad de trabajar que no hemos comentado. Para facilitarlo, supongamos que todos los 40 de esa fuerza de trabajo no están en la fuerza de trabajo.

Así que, Feeland tiene 55 de 100 personas en edad de trabajar en la fuerza de trabajo y 45 de 100 no están en la fuerza de trabajo.

Pero, en este punto usted puede notar algo peculiar acerca de nuestro ejemplo. Tal como están las cosas en FeeLand, todo mundo que quiere un empleo tiene uno. En otras palabras, hay 55 personas en la fuerza de trabajo y todos los 55 están empleados. Este país tiene una tasa de desempleo de 0% y una tasa de participación en la fuerza de trabajo de 55%.

Veamos que pasa cuando cambian las cosas. Imagínese que una recesión golpea y causa despidos masivos. Imagínese que, de los 55 trabajadores empleados, 15 pierden sus empleos y empiezan a buscar nuevos trabajos. Ahora hay 15 trabajadores desempleados con una fuerza de trabajo de 55 ¡para una tasa de desempleo del 27% (15/55)!

Las cosas lucen mal para FeeLand. Ahora es donde aprieta el zapato para los problemas con las tasas de desempleo como medición.

Estipularemos que, luego de meses de buscar un nuevo trabajo, 5 de los trabajadores desempleados dejan de buscar. Del todo se retiran de la fuerza de trabajo. Si tal es el caso, ahora tenemos sólo 10 trabajadores desempleados (pues usted sólo se considera desempleado si está activamente buscando trabajo) y la fuerza de trabajo es ahora de 50 personas. La tasa de desempleo en realidad cayó a un 20% (10/50).

Así que, trabajadores que dejan de buscar un empleo en realidad mejoran la tasa de desempleo.

Observe, sin embargo, que la tasa de participación en la fuerza de trabajo en la realidad captura este cambio negativo. Previamente, 55 de la población de 100 en edad de trabajar están en la fuerza de trabajo para una tasa de participación de 55%. Ahora, esa tasa se ha reducido a un 50% (50/100).

Por esta razón, algunos aseveran que la tasa de participación en la fuerza de trabajo es realmente una métrica mejor para decir si los tiempos están mejorando o empeorando. Pero, debemos tener cuidado.

Recuerde, la tasa de participación de la fuerza de trabajo también cae cuando la gente prefiere quedarse en casa como padres o proseguir una educación. Esas decisiones no son malas, pero, si consideramos que es “mala” una caída de la tasa de participación en la fuerza de trabajo, entonces, pensaremos de aquellas de esa forma.

Por otra parte, la tasa de desempleo no captura el tema de los trabajadores desalentados. Se puede preguntar si podemos separar a los trabajadores desalentados de otras reducciones en la tasa de participación en la fuerza de trabajo, y hay intentos de hacerlo, pero es difícil, pues, a menudo, cuando la gente pierde sus empleos decide que una segunda mejor opción es hacer algo como regresar a la escuela. ¿Cómo separamos eso de aquellos que eligen hacerlo como una primera mejor opción?

EL CONTEXTO IMPORTA

Todo esto es para decir que no hay una medición perfecta del desempleo en relación con la salud de la economía como un todo. El contexto es necesario para determinar si cambios en esas métricas son buenos o malos.

¿Es malo un desempleo más elevado? Probablemente no lo es si se debe a gente siendo estimulada lo suficiente como para reunirse a una fuerza de trabajo que previamente dejó.

¿Es buena una mayor participación en la fuerza de trabajo? Probablemente no, si se debe a que uno de los esposos entra a la fuerza de trabajo porque, en medio de una inflación, la pareja ya no puede sobrevivir más con el ingreso de uno.

¿Es la tasa de participación en la fuerza de trabajo o la tasa de desempleo, un indicador mejor para entender qué tan bien se está recuperando una economía de una recesión? Eso depende del contexto.

Para dar un último ejemplo, mi coautor Rosolino Candela y yo actualmente estamos haciendo un trabajo que considera las tendencias económicas al pasar el tiempo. Una cosa que queremos ver es si la gente tiene más o menos tiempo para el ocio, de cómo lo hizo décadas atrás. Vea este gráfico elaborado con datos de OurWorldinData.

El Gráfico 4: Promedio Anual de Horas Trabajadas por Trabajador de Estados Unidos se puede ver en peter jacobsen foundation for economic education, unemployment, June 14, 2023

Usted puede observar que, en Estados Unidos, con el paso del tiempo, el número de horas trabajadas ha descendido muy consistentemente en el tiempo. En el contexto del último siglo y medio, como un todo, eso es cosa buena. Usted puede trabajar menos horas hoy para tener un estándar de vida mejor que gente en los dos siglos previos.

Pero, el contexto importa. Vea a 1938 en Estados Unidos. ¡Trabajaron menos horas de lo que ahora hacemos! Y, vea, parece como si, en general, los veintes y treintas fueron períodos de ocio grandiosos. Despojado de todo contexto, ese podría ser su aporte.

Pero, las horas laboradas sin un contexto, como cualquier métrica, son un engaño. Como todos sabemos, la razón de por qué declinaron tanto las horas trabajadas en los años veinte y treinta, se debió en gran parte a la Gran Depresión. Ciertamente, no fue una vacación.

Como conclusión, parafraseando mi artículo previo acerca de la cuantificación de la inflación, a pesar de la politiquería que viene en relación con la tasa de desempleo y la tasa de participación en la fuerza de trabajo, pienso que ambas tienen un sitio para ayudarnos a hablar acerca de qué está pasando, en tanto necesitemos del todo estadísticas económicas.

Peter Jacobsen enseña economía y tiene la posición de Profesor Gwartney de Economía. Recibió su educación de posgrado en la Universidad George Mason.

Traducido por Jorge Corrales Quesada.