Resultados 1 al 2 de 2

Tema: ODA AL VICIO

Vista Híbrida

  1. #1

    ODA AL VICIO

    ODA AL VICIO
    Por Jorge Corrales Quesada

    Tengo una relación de larga data con los cigarrillos. De niño jugaba en la calle lo que se conocía como “puro” o “pex”, según lo llamaba mi padre. Era un juego mediante el cual, con un palo recortado de una escoba, se le daba un batazo a un pedacito de esa misma madera de la escoba, el cual era colocado entre dos ladrillos. Luego se medía la distancia del batazo, colocando un zapato tras el otro. Los perdidosos tenían que pagarle al que bateaba más lejos, según fuera la cantidad medida con esos zapatos. El pago lo hacíamos por medio de cajetillas de cigarrillos, en donde, casualmente aprendí algunas leyes monetarias: las cajetillas que abundaban más (Ticos, Piel Roja, León, etcétera) valían menos, seguidos por otros más valiosos (Virginia, Royal, Domino, etcétera) y los que valían más eran las extranjeras, pero menos las más abundantes como Chesterfield y Lucky Strike, y más las más escasas (Capstan, Ernte 23, Kool, entre otras). Aún conservo coleccionadas muchas de esas cajetillas y no se si alguien más tiene algo similar.

    Pero esa no fue mi única relación con el cigarrillo. Ya adulto me convertí en un desaforado enviciado del tabaco y llegué a fumarme dos y media cajetillas diarias. No estaría hoy vivo, sino fuera porque, en cierto momento posterior, dejé totalmente de fumar, después de muchos intentos infernales tratando de dejar el vicio. Hoy creo ser un buen amigo, si le aconsejo a alguien para que deje de fumar. Aprendí la lección y por dicha dejé el vicio a tiempo (eso aún lo espero).

    Hace pocos días nuestros diputados casi que prohibieron el consumo de cigarrillos, imponiéndole unos gravámenes que, sin duda, tendrán un serio impacto en los presupuestos de los enviciados. Me imagino que los proponentes de la restricción, entre otras, consideran que, al encarecer el cigarrillo, los consumidores disminuirán la cantidad comprada. Eso posiblemente se dé, pero lo importante es si, al nuevo precio mayor de los cigarrillos, la cantidad consumida no disminuirá tanto, de manera que los hogares sentirán el peso por el mayor gasto. De ser así, ya la idea no parece ser tan buena y posiblemente quien sufrirá el mayor peso de la medida, es la familia en donde se encuentra el consumidor del cigarrillo, cuyo ingreso disponible restante disminuirá.

    Tengo un excelente concepto del Ministro de Seguridad, quien ha mostrado ser un hombre inteligente y capaz. En una entrevista reciente respondió, ante la pregunta de si ese aumento de impuestos a los cigarrillos generaría un aumento del contrabando, que sin duda y que lo peor era que entonces tendría que destinar parte de su gente a luchar contra ese mayor contrabando, distrayéndola de otras labores de vigilancia. ¡Qué tristeza, con lo necesaria que es para nuestra seguridad interna!

    Ya a Costa Rica ingresan cigarrillos de otros países, posiblemente sin pagar impuestos de importación, porque eso se ha convertido en un negocio fácil. Con los nuevos gravámenes, el problema aumentará. Las consecuencias de las buenas intenciones no se harán esperar: posiblemente no descienda mucho el consumo de tabaco y arreciará el contrabando de cigarrillos. Personalmente soy enemigo del consumo del tabaco, pero tal vez soy más enemigo de medidas como la descrita, que terminan haciendo más daño que bien. Es cosa de saber usar el cerebro y de dar el lugar adecuado a la educación, no a una prohibición, que poco o nada logra.

    Publicado en La Extra del 06 de marzo del 2012

  2. #2
    Este artículo fue publicado en el "Diario Extra" del 6 de marzo del 2012 http://www.diarioextra.com/2012/marzo/06/opinion05.php

Información de Tema

Usuarios Viendo este Tema

Actualmente hay 1 usuarios viendo este tema. (0 miembros y 1 visitantes)

Marcadores

Permisos de Publicación

  • No puedes crear nuevos temas
  • No puedes responder temas
  • No puedes subir archivos adjuntos
  • No puedes editar tus mensajes
  •